La semana pasada publicamos una nota que hacía referencia a los pormenores que tienen como protagonista a Eduardo “Huevo de Serpiente” Racedo, al frente del área de sistemas en la municipalidad de Luján, y comentamos:

Otro bajo sospecha
Eduardo “Huevo de Serpiente” Racedo, atraviesa un período complicado en su prestación de servicios. En primer lugar no podría dar explicaciones coherentes sobre un presunto gasto de 20.000 pesos, extravagante suma que habría demandado la puesta en marcha de la página web oficial de la municipalidad. Un gasto innecesario, más aún porque la página municipal funcionaba desde hacía varios años, y él mismo la habría “descolgado de la web”.


Según fuentes oficiosas, Eduardo Racedo habría ido por sus propios medios, en ese entonces aún no tenía la espectacular Renault Scenic con que pasea por estos días, y en la Cooperativa Eléctrica habría hecho formatear el disco rígido del servidor, donde estaba instalada la página web oficial. Dicen.
Y resulta que ahora para volver a subirla a la web, y aprender a usarla, el municipio (todos nosotros) tendríamos que abonar esa módica suma de 20.000 pesos a una empresa amiga. Amiga de Racedo, obvio.


Dicen que este seudo especialista en computación, quien no poseería ningún diploma que lo acredite en tales virtudes, habría contratado a una empresa “Fantasma”, la que tendría sus oficinas en la calle Dr. Muñiz, muy cerca de la Escuela Normal “Florentino Ameghino”.


Nuestra posición
Esta información que tomó estado público molestó a una persona dedicada a la computación, quien se hizo cargo de la denominación de “fantasma” a la que hicimos referencia. De este modo, al encontrarse con nuestro cronista en una confitería céntrica, le imputó de haberlo hecho objeto de una movida en contra de un tercero: Eduardo Racedo. Este alterado vecino comentó en presencia de testigos: “No tenés códigos” y agregó “el periodismo y la ética van de la mano”.


En referencia a estas consideraciones debemos decir que no sabemos a qué se refiere. Porque en todo caso el significado de ÉTICA es MORAL, y en ese sentido no nos parece ÉTICO que un Director de Sistemas decida por sí mismo o en conjunto con otros funcionarios que se deben “invertir miles de pesos, adjudicados de manera directa sin una abierta convocatoria a especialistas en diseños de páginas web”.


Es así que Eduardo Racedo permitió por acción o por omisión que un particular facture cifras escalofriantes, para los tiempos que se viven, sin una comparación de prestación de servicios.
La página web con que contaba la municipalidad fue premiada, era una de las mejores entre los municipios, por ello nadie entiende por qué desactivarla. Ni por qué ponerla al aire nuevamente a cambio de miles de pesos.
En principio debemos decir que en la nota publicada no hicimos referencia a la calidad del trabajo por el que se dice que la empresa “fantasma” facturó a la municipalidad varios miles de pesos.


Tampoco hicimos referencia a la modalidad de contratación por la que esta empresa accedió a la realización de tales tareas. Si fue por concurso, si los servicios por el diseño de una página fueron comparados con otros prestadores de estos servicios o si se trató de una contratación directa de Eduardo Racedo, quien oficiaba hasta hace pocos días como Director de Sistemas. Trabajo por el que le pagaban un sueldo y hasta con dedicación exclusiva. Sin embargo, decidió encargar el diseño de una página web a una empresa.


El propio Racedo argumentó que durante otras gestiones se hizo lo mismo. Entonces podemos decir que Eduardo Racedo es igual a Miguel Prince, a quien tanto criticó.
Desde nuestra labor periodística podemos dar a conocer lo que nos parezca de interés general, es nuestra función como comunicadores, e incluso estas páginas están abiertas como para que cualquier persona que se sienta afectada por nuestros comentarios hable sobre el tema en cuestión. Del mismo modo en que al presuntamente afectado le pedimos que conteste nuestros interrogantes.


Estamos en nuestro pleno derecho de opinar, porque somos ciudadanos, habitantes de esta ciudad y como personas y periodistas podemos hacer una evaluación sobre este tema y dar a conocer los resultados. Por ejemplo podemos consultar a especialistas en diseños de páginas web con relación a sus opiniones con respecto a la página oficial de la municipalidad, y luego dar a conocer esos cometarios.
También hacer una nota en referencia a los que consideramos como prioritario en la ciudad: Si es primordial que esos miles de pesos gastados en la página web podrían ser utilizados en otras prioridades, como por ejemplo la asistencia social, la atención a carenciados o la salud.


Hasta sería bueno que la empresa “fantasma” explique cómo realiza su trabajo, cómo lo factura y cómo logró prestar sus servicios. Dicho esto en el sentido de que quizás quiera explicar por qué razones quizás puede cobrar sus abultadas facturas, en tiempos en que muchos proveedores están realizando reclamos por materiales de construcción y alimentos consumidos y no pagados por esta gestión. Es larga la cola de empresas y trabajadores que espera respuestas económicas de parte de la comuna.
Por lo expuesto, nos parece desubicado que en una confitería céntrica una persona, que hasta el momento no nos dio explicaciones a los ciudadanos de estas tierras, que arremeta contra un trabajador de prensa que comenta al resto de los vecinos en qué se gastan los dineros públicos.


Este trabajador de prensa se reserva el derecho de denunciar ante la justicia esta acción de amenazas poco meditada y hasta quizás alentada desde el propio municipio, la que quedó debidamente registrada y en presencia de testigos.
Quizás, para este vecino que se atribuyó ser el responsable de la empresa “fantasma” sea bueno explicar a la ciudad cómo se gana la vida. Los vecinos están también en su derecho de opinar. Al igual que nosotros.
Así que no aceptamos eso de que no tenemos códigos. Pues, no tenemos por qué tener ningún tipo de “código” con personas que no hacen las cosas de la manera correcta o con aquellos que las hacen de forma poco clara.


Estamos hablando de que hay vecinos que pasan hambre, carecen de salud, abundan en falta de trabajo, están sin techo, perdieron su dignidad como personas por cuestiones políticas, y por estas mismas cosas de la política, entendemos a nuestro modesto entender, algunos se benefician: Los “fantasmas” no existen, pero que los hay, los hay.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here