En el programa de hoy Ida y Vuelta, que se emite por Radio Más Vida 88.5 Mhz, el periodista Gustavo Miano detalló situaciones que involucra a concejales del oficialismo y de la oposición, obviamente necesarios con su participación para lograr el quorum suficiente para la aprobación del desembarco de una empresa privada que instaló cámaras para la realización multas electrónicas. Pero, esta mañana el periodista Miano puntualmente se refirió al concejal peronista Silvio Martini, dado que este referente del justicialismo en Luján habría estado comentando en diferentes reuniones partidarias en Pueblo Nuevo, la localidad donde vive, que “ Gustavo Miano miente, no escuchen esa radio”, según diferentes fuentes estrechamente relacionadas con este concejal de nuestra ciudad. Por lo que el Director de la emisora comenzó a recordar a su público de varias situaciones irregulares ya denunciadas al aire sobre este edil, quien se ha beneficiado siempre con la comercialización de excepciones al plan regulador, excepciones que muchas veces él mismo ha votado dentro del recinto del ¿Honorable? Concejo Deliberante de la ciudad de Luján.

Esto toma más relevancia hoy, dado que Silvio Martini, también conocido como “Zilvio Martini”, ahora además de ser un concejal peronista en funciones también es candidato a intendente, en esta ocasión (y ya ha cambiado varias veces de espacio de militancia) por la línea interna de Felipe Solá, quien “el viernes pasado vino a bancarlo a Martini” (con sus más y con sus menos), por lo que no solo es responsabilidad del camaleónico Martini de responder por sus actos sino que además el ex gobernador Solá debería explicar por qué razones mantiene dentro de su espacio a este operador inmobiliario, denunciado por sendas irregularidades económicas, sociales e inclusive ante la inseguridad reinante en Luján, dado que según nuestras fuentes Martini habría mantenido oculto a su sobrino político, sobrino de sangre de su marido Matías Álvarez, en su casa, cuando la policía lo andaba buscando por una tanda de robos a casas del barrio Hostería Norte y Hostería Sur. Y cuando los investigadores uniformados se presentaron en su despacho del primer piso del palacio municipal, cuando “Zilvio” Martini era presidente del deliberante, “solo así pudieron meter preso al Brian”. Algo que Martini jamás quiso explicar a partir que esta información fue difundida públicamente. ¿Por qué?

Es que Silvio Martini en el ámbito de los martilleros públicos es reconocido como quien “claramente se enriquece gracias a las excepciones” de un Código de Ordenamiento Urbano del que “él reniega para la gilada que lo escucha”. Es decir, “Martini cacarea en un lado, y pone los huevos en otro”, porque dice que no debería haber más excepciones, pero “él mismo y su papá comercializan loteos excepcionados en su inmobiliaria” de la localidad de Pueblo Nuevo. ¿Felipe Solá desconoce estas cuestiones de sus candidatos? Preguntamos, porque esto raya con el delito.

Pero, las palabras difundidas en diferentes noticieros locales y en las redes sociales toman más relevancia por la ambigua manera en que “Zilvio” Martini se mueve dentro del Concejo, puesto que por algunas cuestiones agarradas de los pelos se ha levantado de su banca, junto con el resto de la oposición, dejando sin quórum al cuerpo deliberativo, pero específicamente en el caso del multimillonario emprendimiento de las fotomultas se quedó bien sentadito, generando solo con su presencia y la de sus “compañeros” un negocio de “más de 1.000 millones de pesos para una empresa privada”, casualmente una empresa que tendría en la misma localidad de Pueblo Nuevo en la que Martini vive, a una especie de apoderado, que resultaría ser “amigo del papá de Zilvio”, toda una casualidad, debido a que “trabajaban juntos en el Banco del Oeste, y a su vez también es amigo de Héctor Artero”, el ex secretario de economía de la municipalidad de Luján recientemente condenado por varios delitos por un tribunal de Mercedes. Siendo incluso “Artero socio de Martini, en los departamentos que tienen juntos en la costa”, algo confesado por el propio Martini. Por lo que podemos concluir con eso de que “entre bomberos no se pisan la manguera”. Porque desde su banca este edil Martini dice una cosa y vota en contra, pero se queda sentado en SU banca para dar quórum, cosa que no hace en otras oportunidades, ya que lo hemos visto cómo se levanta y se va del recinto. Por lo que hasta podríamos deducir que “los otros temas a tratar no son negocio para Martini, por eso se va”, dicen en los pasillos del mentidero político local.

¿Y Felipe Solá, qué dirá de todo esto?

¿El ex gobernador Solá forma parte de este gran negocio o es ajeno a todo lo que SU candidato en Luján terminaría negociando entre el oficialismo y sus “compañeros” de la oposición?

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