Es mucho el interés que tienen algunos personajes de integrar el Consejo de Seguridad lujanense, dado que se trata de la administración de muchos millones de pesos, los que son recaudados a partir del cobro de la cuota que cada vecino paga como Tasa de Seguridad, de la que incluso han habido malversaciones, tal como lo dimos a conocer públicamente cuando informamos el faltante de 4 MILLONES DE PESOS en tickets de combustible, los que según nuestras fuentes eran canjeados por dinero en efectivo junto a los surtidores de la estación de servicio PAYS, en lugar de cargarse gasoil o naftas en los móviles policiales.

A partir de aquel informe periodístico que realizamos en primicia, se denunciaron mutuamente el por entonces subsecretario de seguridad Héctor Navarro y el secretario de economía municipal Héctor Artero. Siendo este Artero alias “Fideo” hasta hace una semana el 1er concejal del PRO Cambiemos e intendente interino de Luján, quien recientemente fuera condenado a dos años de prisión en suspenso por otra de nuestras investigaciones conjuntas, de Radio Más Vida 88.5 y El Ciudadano de Luján, por la venta irregular de fideos secos a la comuna desde su propia empresa, de la que era vicepresidente a la vez de ser un alto funcionario municipal. Y tras la sentencia dictada por los tribunales de Mercedes Héctor Artero terminó renunciando, incluso con un apoyo encubierto desde la bancada opositora, ya que se le permitió renunciar a su cargo de concejal cuando en realidad debería haber sido expulsado por el recinto del Concejo Deliberante, dado los delitos corroborados por la justicia tras la investigación de los periodistas Gustavo Miano y Osvaldo Cabral que trabajaron a la par desde sus respectivos medios de comunicación.

El audio que se filtró por medio del Whatsapp deja en claro que vecinos responsables reclaman al Secretario de Seguridad Marcelo Oberti de toda esta situación, quedando el ex comisario Oberti nuevamente metido en el ojo de la tormenta, dado que ya fue denunciado por licitaciones un tanto irregulares de alarmas comunitarias a proveedores que antes no se dedicaban a estas especialidades por valores que “superan el doble del valor de las alarmas comunitarias que se venden en el mercado”, y por los “presupuestos inflados para la compra de repuestos y reparación de los patrulleros traídos por Javier Sosa su mano derecha en todo esto…”, según las denuncias que miembros del Consejo Permanente de seguridad Ciudadana que se encargaron de comparar precios, pero Marcelo Oberti jamás llamo a ninguna conferencia de prensa como para explicar detalle de nada, ni siquiera para decir por qué “Javier Sosa” continúa prestando servicios en el ámbito de la seguridad, habiendo sido sancionado por el área de sumerios de la municipalidad de Luján luego de que fuera denunciado por sus propios compañeros y compañeras de trabajo “por consumir cocaína en su oficina y en su camioneta y por ser violento en todo momento con todo el personal, porque hasta rompió un teclado de computadora contra su escritorio gritando como un loco, y hasta se llevaba insumos de la oficina y hacía apagar las cámaras de seguridad para poder cargarse todo y llevárselo”, situaciones que fueron consultadas por la doctora María del Carmen Anselmo, Jefa de sumarios administrativos, quien recomendó en labrar la sanción que Javier Sosa no podía permanecer más en ese lugar dado que afectaba al desenvolvimiento del resto de los trabadores municipales, sobre todo a las mujeres quienes también lo denunciaron por “acosos sexuales y persecución laboral”, según nuestras fuentes.

Y, como todo tiene que ver con todo, es cuestión que la justicia siga avanzando en relación a la malversación de tickets de combustible, negociados por dinero en efectivo por un valor que superaría incluso los 4 millones de pesos, y que en todo caso la fiscalía descentralizada de la ciudad de Luján intervenga en ante la manipulación o presunta manipulación de la renovación de espacios en el Consejo Permanente de Seguridad Ciudadana. si es que se considera ilegal, la manera en que desde el palacio municipal hoy por hoy pretenderían renovar autoridades, y “que los elegidos no sepan hacer la ¨O¨ con el culo de un vaso”, según nuestras fuentes.

¿Si hay interés de hacer bien las cosas en la administración de decenas de millones de pesos, entonces por qué tratar de meter en el Concejo se Seguridad a personas que no servirían para nada? ¿Quiénes son los que promueven esta elección tan peculiar?

Es que esperamos que al menos desde el Concejo Deliberante se realicen las denuncias penales pertinentes ante esta presunta manipulación de una elección. ¿O acaso los concejales de ambas bancadas, del oficialismo y de la oposición, “De día se pelean pero de noche salen a robar juntos por los caminos”? Tal la célebre frase del periodista lujanense Gustavo Miano.