El descontrol de los boliches se pretende disimular con la creación del Departamento de Nocturnidad, y ello solo a partir de la paliza que le pegaron a Rodrigo Isnaldi: “Lastimaron al hermano de Lucía”. Es que en el ámbito de la nocturnidad el comentario fue que se trataba del hermano de Lucía Isnaldi, ya no tiene tanto peso en los boliches ser el hijo de la jefa comunal, sino ser “el hermano de…”.

Lucía Isnaldi, a quien se la vincula en una relación sentimental, en esta ocasión, con un tal “Camacho”, presunto propietario del Pub “Al Diablo”, se la conoce en el ambiente de la nocturnidad por sus “habituales fiestas” y por su marcada intromisión en el accionar de los inspectores municipales, además de sus modos de dirigirse hacia los demás: “trata a todo el mundo de manera despectiva, es muy altanera, y pedante”, y por tener influencias hasta sobre la fuerza policial local y el personal de Control Urbano, puesto que vía Nextel: “ha tirado para atrás los procedimientos que buscaban clausurar el Pub de su novio”.


De este modo, habría beneficiado mucho a su presunta pareja, económicamente, puesto que “Al Diablo” habría podido funcionar mientras otros lugares estaban siendo controlados en la cantidad y calidad de visitantes: “Mientras en los boliches hacían multas por tener a un chico de 17 años en el lugar junto a sus padres en una fiesta de 15, Al Diablo estaba lleno hasta el cogote y de baile y nadie dijo nada”, ya que al parecer “Lucía con el Nextel te para cualquier inspección”,… “Y si no es ella, es la madre, porque putean a cualquiera por teléfono a la madrugada”.


Según las fuentes consultadas “Al Diablo” tendría un permiso de funcionamiento como Pub, no contaría con habilitación como boliche bailable: “para unas 300 personas”, sin embargo en este espacio dedicado al esparcimiento nocturno se meterían: “entre 800 y 1.000 personas por noche”, por cuanto cabe preguntarnos si el nuevo Departamento de Nocturnidad va a controlar estas cuestiones que tienen que ver directamente con la seguridad de los concurrentes o si se va a dejar librado a la buena de Dios, con el riesgo de vida que implica una situación como la de Cromagnon: ¿Recuerdan el fuego, los chicos muertos?


Esta situación de descontrol de por sí es problemática porque se suscita de noche, cuando hay poco o inexistente transporte público, pero todo redunda en el control que se debe ejercer por parte del Estado sobre los Pubs y boliches de nuestra ciudad, puesto que en muchos de ellos se viola no solamente el factor ocupacional, sino también la NO admisión de menores, quienes ingresan alegremente luego de recibir invitaciones vía Internet: Los chicos “entran sin restricciones y se les vende alcohol”, además de promoverse fiestas “hasta el mediodía”.


Incluso hemos recibido llamados telefónicos de exaltadas personas vinculadas al boliche Stop 5, quienes nos aseguraron que ellos no venden alcohol a los menores de edad, pero NO negaron que las demás barras lo hagan. Incluso se quejaron por la publicación de nuestro artículo, porque creyeron que habíamos asegurado que en el lugar se vendían “estupefacientes”, sin embargo lo que dijimos como medio de comunicación en nuestro informe, es que en el lugar se vendían “bebidas alcohólicas o estimulantes” (hay que leer bien, eh!), la Speed es una bebida estimulante, cualquier cosa consulten a su médico.


Una vez más calmados, se pudo dialogar un poco más por teléfono con uno de los que alquilan barras dentro de Stop 5, aunque de todos modos consideramos a esa llamada en horas de la noche como un tanto intimidatoria, dado que se inició de manera un tanto prepotente contra el autor de la nota, por lo que nos reservamos el derecho de presentar la grabación de la misma a las autoridades policiales y judiciales. Y aclaramos, que si también grabaron lo que se dijo durante la extensa charla, también ellos la pueden presentar en la Justicia. Allí no se dijo más que lo que se pretendió desde el inicio de la investigación: Seguridad para los jóvenes. Es lo que todos buscamos como padres.


Pero, el verano avanza y ya se están organizando los corsos, el carnaval, y con ello más fiesta nocturna, por cuanto sería bueno que los inspectores municipales, ya sean del flamante departamento de Nocturnidad o del viejo Control Urbano, se aparezcan por estos locales, y avisten si están tomadas todas las medidas de seguridad para albergar a tanta gente, la que se piensa meter en un mismo lugar con un mismo motivo: “la fiesta descontrolada” que promocionan por Internet algunos de los responsables de Stop 5, con algunas faltas de ortografía, claro está:: “Guillermo Brassara, se viene: CORSOS LUJAN 2010 EN COMPLEJO STOP5! viernes 19 sabado 20 y domingo 21 de febrero. 3 dias seguidos a full para toda la familia, desde las 18.30 hs, show en vivo de bandas locales, murgas, desfiles, y artistas de renombre, muy pronto publicaremos bien detallado de q se trata dicho evento! gracias! lujan ya tiene sus corsos!”.


Tal como lo dijimos en nuestra pasada edición, los organizadores de estas fiestas temáticas, que poco tienen que ver con la cultura, salvo la cultura alcohólica, se promocionan eventos con la supuesta asistencia de 4.000 personas, y el armado de carpas, con el objetivo de meter a unas 7.000. Por cuanto cabe preguntarnos si estamos frente a acuerdos económicos bajo cuerda con los inspectores municipales o bien con un caso de publicidad engañosa.


Sea como sea, el Estado Municipal, el Departamento Ejecutivo y los Concejales deben investigar y acercar soluciones a los requerimientos que hace cada padre y madre, que no quieren ni más ni menos que el control que se debe hacer en todo lo que tiene que ver con las habilitaciones de estos espacios de diversión nocturna y de seguridad en la vía pública.
Por favor, trabajen en serio. Para llorar ya va a haber tiempo si sucede algo grave. Ustedes, todos, son responsables por acción o por omisión.

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