La Intendente se expresó así en referencia al funcionamiento de la curtiembre Curtarsa. El sábado, durante una reunión con vecinos, Rosso ratificó la denuncia contra la empresa, que elevará a la justicia. Hará lo mismo que Miguel Prince en 1995.

La jefa comunal Graciela Rosso continúa a paso firme ¿contra? Curtarsa. Por ello sábado dejó demostrado que hará lo que pueda desde su gobierno como para que la empresa cumpla con la ley.
Ante casi 400 vecinos, la jefa comunal se explayó sobre las acciones que se están desarrollando para atender a los problemas medioambientales que se generan a partir de los procesos de producción de la curtiembre.


La semana pasada se conoció la decisión del Ejecutivo de clausurar una vez más a la empresa por falta de tratamiento de gases, y esto “generó la emanación de nuevos olores” en la localidad de Jáuregui.
A pesar que la clausura fue ratificada por la Provincia, Rosso insistió en que la ley debe ser cumplida tanto por Curtarsa como por el mismo órgano provincial que controla su cumplimiento.
En los próximos días, la curtiembre deberá renovar el certificado de aptitud ambiental el que le fue otorgado en 2007. Y ese hecho es el eje de debate entre el gobierno de Rosso y el Gobierno provincial. Es que según la Ley 11.459, de radicación industrial, todas las empresas deberán contar con este certificado a fin de que el municipio les conceda la habilitación para trabajar en la zona.


En el caso de Curtarsa, el responsable de otorgarlo es la Provincia de Buenos Aires. En su artículo 3º, la Ley determina que esta condición se da sólo en los casos de establecimientos calificados de tercera categoría, mientras que para los que sean calificados de primera y segunda categoría será otorgado por el propio Municipio.
Dicen que Graciela Rosso habría pedido al Gobernador Daniel Scioli que no le sea renovado. Sólo así, el Ejecutivo local podría tener facultades sobre la habilitación de la empresa: “La habilitación se otorgó porque (Curtarsa) tenía el certificado ambiental, yo puedo revocar la habilitación de la empresa si no lo tiene. Y esto es una facultad del Ejecutivo municipal”, explicó la mandataria.
Luego, Rosso argumentó que la empresa no habría demostrado querer colaborar con Luján, ya que: “no realiza las inversiones correspondientes para funcionar acorde a la ley”.


En este marco, la Intendente ejemplificó los casos de empresas como Estampados Rotativos, que fue multada por “coloración de las aguas”, así como las instaladas en el parque industrial de Jáuregui las que habrían sido intimadas a las correcciones necesarias, y “hoy, están produciendo”.
Pero en este sentido, nadie sabe a ciencia cierta sobre lo que cumplen y lo que no cumplen las empresas radicadas en el parque industrial de esa localidad ni en la estampería, ni en el resto de las empresas que funcionan en Luján. Resulta curioso que emprenda semejante arremetida contra Curtarsa, siendo que su propio amigo y estrecho colaborador, el Dr. Hernán Mosca Presidente del deliberante, trabajó en esa empresa y habría firmado certificados aptitudes médicas favorables para con sus trabajadores.


La falta que denuncia el municipio, y que derivó en una nueva clausura de la curtiembre, es el no cumplimiento con el certificado ambiental: “Clausuramos porque produjo sin hacer el tratamiento de los gases como lo tiene que hacer”, informó Rosso.
Según la ley de Radicación Industrial la sanción de clausura podrá ser total o parcial y temporaria o definitiva y procederá cuando la gravedad de la infracción lo justifique y sólo en los casos de reincidencia o imposibilidad de adecuación técnica a los requerimientos legales.


La paja en el ojo ajeno

Resulta hasta paradójico que Graciela Rosso se ocupe del cuidado medio ambiente con tanta vehemencia en Jáuregui, mientras que en Luján tenemos una planta de tratamiento de líquidos cloacales que no funciona en el barrio San Bernardo, y “el crudo de las cloacas va directamente al río, afectando las napas de toda la ciudad, ¿eso no le importa o atrae menos votos?” manifestó una fuente vinculada a la ecología consultada por este medio.


Incluso, esta misma fuente recordó que la propia curtiembre, en respuesta a las denuncias que recibió de parte de la municipalidad, accionó judicialmente contra esta: “Curtarsa denunció en su momento a la Municipalidad de Luján por el basural a cielo abierto y la contaminación que eso provoca sobre toda la población”. Ni más ni menos se trata del mismo basural que Graciela Rosso acompañada por la ex funcionaria Mariana Zaia ante las cámaras de CQC aseguró que cerraría en tres meses, al inicio de su gestión.
El basural sigue allí, contaminando, sin embargo la mandataria se ocupa de una empresa que funciona en Jáuregui, quizás “en una acción política para la galería”,… “decididamente quiere mostrarse en Jáuregui y Pueblo Nuevo como la salvadora, pero no mira la viga que tiene en el hombro”.


Contaminación versus empleo

La reunión del sábado, en el Club Flandria, contó con presencia vecinal y política. Diferentes sectores de la oposición participaron del evento, así como entidades ambientalistas, de Luján y de Mercedes. La charla se dio a través de preguntas e inquietudes que expusieron los presentes, y las respuestas que fueron brindadas por la Intendente Rosso.
Una de las preocupaciones involucra a los trabajadores y su situación laboral en caso de que la empresa deba cerrar. Por ello desde el Ejecutivo se pretendió dejar en claro que para ellos habrá reubicación, provisoria en algunos casos, nadie sabe qué pasará con los restantes: “Que no nos pongan en nosotros que dejamos a la gente en la calle, acá la que tiene que cumplir y hacerse responsable por los trabajadores es la empresa”, argumento tibiamente Rosso.


La jefa comunal puso como ejemplos la radicación de nuevas empresas en Luján, como Nike y Tía Maruca, que hoy significan fuentes de trabajo para la los vecinos, aunque nadie cree como posible que estas empresas puedan absorber a más de 500 trabajadores ni abonar sus niveles de sueldos.
De todos modos la mandataria esbozó: “Esa posición de que nosotros tenemos que seguir viviendo mal porque sino dejamos en la calle a los trabajadores es una falsa opción; porque los primeros que sufren las consecuencias de una empresa contaminante son los trabajadores”, y Rosso explicó que durante la inspección realizada en la curtiembre, se corroboró que los empleados trabajarían sin guantes y sin las protecciones debidas. Por ello dijo: “Si la empresa no cumple lo que es necesario para producir según lo que marca la ley, nosotros no tenemos inconveniente en trabajar con otras empresas, hay empresas que están tomando empleados todas las semanas, anotados en nuestra oficina de empleo”, aseguró la Intendente.


En este sentido no aclaró ni cuáles eran las empresas ni cuántos trabajadores toman “todas las semanas”: Sin embargo, Rosso pidió no tener que llegar al extremo de cerrar Curtarsa.
Según comentó, la empresa asegura estar dispuesta a colaborar con el municipio: “Si quiere seguir produciendo debe hacerlo bajo ciertos requisitos, y si quiere colaborar como dice, que haga las inversiones que son necesarias”. Tras esta frase de la propia boca de la mandataria queda sin efecto esa argumentación de que la empresa no demostraba interés.
Lo curioso del caso es que en cada reunión que mantienen los funcionarios municipales con los responsables de Curtarsa, el oficialismo no permite que esté presente el sindicato de cuero, a pesar de que tienen la facultad de estar en el encuentro. Por ello desde algunos ámbitos se especula como que los funcionarios “pretenden algo más y no quieren que haya testigos”.


Finalmente, la Jefa Comunal reiteró su intención de realizar una denuncia judicial en contra de la curtiembre, imitando lo mismo que hizo Miguel Prince en el año 1995, respondiendo a los supuestos reclamos de los vecinos por contaminación y a los legales por un presunto incumplimiento de lo especificado en el certificado de aptitud ambiental.
Tengamos en cuenta que si la Provincia no concede el certificado de aptitud ambiental a Curtarsa, se puede inferir con que entonces el gobierno de Daniel Scioli va a cerrar cualquier curtiembre en territorio bonarerense. La ley debe ser pareja para todos, ¿no? Esto acarrearía que la actividad del cuero no sea una característica de estas tierras, caería la generación trabajo y exportaciones a todo el mundo.


Para los postres

Al concluir la reunión, un representante de la ciudad de Mercedes le sugirió a Graciela Rosso que hable con el Intendente de la vecina ciudad, Carlos Selva, porque allí también funciona una curtiembre la que generaría los mismos inconvenientes que Curtarsa: “Yo no le tengo que decir lo que tiene que hacer, porque él ya lo sabe”, respondió la jefa comunal. Sin embargo, se comprometió a llevarle el caso de Jáuregui como un antecedente para la justicia, en caso de tomar la misma decisión que el gobierno lujanense.

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